Mi visión de la tecnología en 2018

Hoy me apetece plasmar aquí cómo veo el estado de la tecnología hoy en día en cuanto al uso de los equipos, los sistemas operativos, Internet y el papel que están jugando los poderes fácticos.

Uso de los equipos

En los últimos años hemos pasado de usar ordenadores personales a dispositivos móviles. La parte positiva de los dispositivos móviles (teléfonos «inteligentes» y tablets) es su fácil portabilidad por lo que podemos tenerlos a mano siempre disponibles y listos para utilizar con sólo pulsar un botón. No es necesario esperar un tiempo a que arranquen como nos sucede con los ordenadores personales. El mayor contra que les encuentro es que son menos cómodos para generar contenido, sobre todo a la hora de escribir texto o de editar una fotografía o un vídeo. Están mas enfocados a ver y/o escuchar contenido que a generarlo.

Basta con fijarse un poco cuando paseamos por la calle y es muy común ver a la gente usar su móvil. Si atendemos a qué uso le suelen dar, vemos que principalmente lo que hacen es ver vídeos, escuchar música, chatear por Whatsapp y consultar las redes sociales (Facebook, Instagram y en menor medida Twitter). Algunos pocos llegan a leer algún libro electrónico.

Sistemas operativos

En ordenadores personales sigue dominando Windows, aunque ya no lo hace con la misma claridad con la que lo hacía en épocas anteriores. Un sistema operativo privativo en el que no podemos ver ni saber qué es lo que hace internamente y que ha tenido muchas temporadas con usuarios descontentos ya sea por pobre desempeño, sus múltiples fallos y/o su falta de privacidad. Siempre han existido rumores de que envía a Microsoft (y tal a alguna agencia gubernamental) datos del uso que se hace con él. Con Windows 10 esas opciones aparecieron en la configuración y curiosamente fue cuando más protestas surgieron en cuanto a la privacidad. ¿Y porqué es el más utilizado? De hecho mucha gente sólo conoce la existencia de este sistema operativo. Mi opinión es que se debe a las grandes campañas de publicidad y a los «oscuros» acuerdos a los que ha llegado tanto con las empresas que fabrican los equipos como con gobiernos, colegios y otras instituciones.

Le sigue otro sistema igual de privativo y que restringe nuestras libertades como es MacOS. Siempre me ha fascinado la capacidad de Apple para manipular las mentes de sus usuarios. Es muy difícil encontrarse con algún usuario de productos de la manzana que hable mal de algún aspecto de sus dispositivos. Todo son alabanzas y bondades. Que qué bien funciona, que me hace mas productivo, que sus programas y aplicaciones son bonitas y fáciles de usar, que vale la pena pagar el pastizal que valen. Y una vez que se compran algún producto de esa marca, ya no hay quien les haga salir de esa marca. Al cabo de un tiempo se compraran otro producto de Apple, y otro, y otro… Su comportamiento es muy similar al de las sectas. Por eso siempre he procurado alejarme de sus productos. Si que en algunas ocasiones he sentido curiosidad en ver cuánto hay de razón en sus argumentos pero los pocos minutos que he pasado frente a un Mac o frente a un iPhone me han bastado para darme cuenta de que no son los productos milagrosos que sus defensores dicen ser. Si todavía no has caído en sus redes te doy un consejo: Huye de la manzana.

Luego tenemos a GNU/Linux, el tercero en discordia. Con una cuota de uso en los hogares ridícula según todas las estadísticas (entre el 2 y el 5 por ciento), pero que arrasa en sitios «serios» (servidores, routers, Internet de las cosas) y sirve de base para el sistema Android. Se trata de un sistema operativo abierto, libre y casi siempre gratuito. Desarrollado desde un principio pensando en la seguridad y que con el paso de los años se ha vuelto tan usable como cualquiera de los mencionados anteriormente. Podemos ver cómo está hecho, certificar que internamente hace lo que debe hacer y solo eso, podemos modificarlo para adaptarlo a nuestras necesidades, podemos distribuirlo y copiarlo tantas veces como queramos y podemos usarlo para cualquier finalidad, sin restricciones de ningún tipo. Bajo mi punto de vista es un sistema superior a cualquier otro por todas estas razones.

Para finalizar el tema de los sistemas operativos para ordenadores me gustaría mencionar a Chrome OS. Un sistema operativo desarrollado por Google con una base GNU/Linux que en principio no podemos manipular sobre la que corre un navegador Google Chrome con todos sus posibles añadidos (plugins, aplicaciones web, etc…). Su cuota de uso la desconozco pero doy por supuesto que debe de ser insignificante de momento aunque le veo un gran potencial. Como ya conté por aquí en su día soy usuario de un Chomebook (nombre que reciben los equipos con este sistema operativo). Las ventajas que tiene son su alta velocidad a la hora de encenderse y apagarse, una gran duración de la batería (unas 10 horas en mi caso), si utilizas la nube de Google tienes tus archivos, marcadores, contraseñas, etc… listos con solo iniciar sesión con tu cuenta de gmail y que es muy seguro. Los contras son que toda tu información está en manos de una multinacional que guarda celosamente todo lo que puede y que no permite instalar aplicaciones clásicas ya que todo está centrado en servicios en la nube. En mi caso llevo tiempo intentando evitar las grandes multinacionales tecnológicas siempre que puedo y con el Chromebook sigo el mismo principio. No uso Google Drive, sino Nextcloud en un servidor propio. No uso GMail, sino Protonmail. No uso Google Calendar, sino el calendario de Nextcloud. Lo mismo con los contactos, las tareas y las notas. También uso Nextcloud como lector RSS y páginas que quiero guardar para consultar mas adelante. Lo único que no puedo sustituir en el Chromebook es el navegador.

En dispositivo móviles y tablets actualmente solo podemos optar por dos sistemas operativos. iOS en los iPhone y iPad y Android para el resto de marcas y modelos. Microsoft abandonó el barco y dejó a los usuarios de Windows Phone tirados aunque en tablets seguimos pudiendo tener un Windows 10 con todas las ventajas y desventajas de las que disponemos en las versiones para ordenadores. Ya he dado mi opinión sobre los productos de Apple (ni con un palo) y sobre Windows. Android me parece un buen sistema operativo pero echo de menos que sea más abierto, lo veo demasiado controlado por Google. Me parece necesario que surja y se desarrolle un sistema abierto para este tipo de dispositivos, un GNU/Linux puro que cumpla las 4 libertades del software libre. Existen algunos proyectos encaminados en este sentido pero que todavía no son operativos como UBports y Plasma Mobile.

Internet

Ya no concebimos el uso de un dispositivo informático sin conexión a Internet. Lejos quedan ya aquellos años en los que usabamos los ordenadores para ripear CDs y DVDs, o para escribir un diario personal que nadie más podía leer, o nos creábamos una base datos para tener localizados nuestros discos de música o nuestros libros. Ahora todo es online con sus pros y sus contras. Nos da acceso a la mayor «multiteca» que jamas haya podido imaginar el hombre. Libros, música, fotografías, artículos, pinturas, películas y series sin movernos de donde estemos, eso esa es la parte buena. Lo controlados que estamos, esa es la parte mala.

Las empresas tecnológicas de servicios han encontrado un modo de sacarle rentabilidad a la red que, desgraciadamente, nos perjudica a todos. Nuestros datos. Siempre se ha dicho que la información es poder pero en la era en que vivimos esta afirmación es más real que nunca. El mayor activo que tienen estas empresas (Google, Amazon, Facebook, Apple y tantas otras) son nuestros datos, toda la información que recogen sobre nuestras vidas. Unas para venderlos a terceros y otras para explotarlos ellos mismos. No es ético ni moral, pero es muy rentable y ya sabemos que las empresas, cuanto más grandes, menos van a tener en cuenta esos dos aspectos. Por eso recomiendo que te alejes de ellas tanto como te sea posible. Una alternativa que he descubierto recientemente y que sus bases son el respeto a la privacidad de los usuarios y el anonimato es Disroot. Nos brinda acceso a una cuenta de correo electrónico, una nube de Nextcloud con varios servicios integrados (archivos, calendario, contactos, tareas, notas, lector RSS, videoconferencias y marcadores), foros, chats, buscador y otros servicios en el que sólo se usa software libre, todo se cifra siempre que sea posible y no se guardan logs de acceso. Muy recomendable echarle un ojo y pasarse a sus servicios. Y si está en tus posibilidades, hacer alguna donación ya que todo lo que ofrecen es gratuito.

Papel de los poderes fácticos

Por desgracia no solo las grandes multinacionales quieren conocer nuestros secretos. Los llamados poderes fácticos han tardado en llegar a la red, lo han hecho con algo de retraso, les ha costado pero como casi todo lo que se proponen lo han logrado. Antes de su desembarco Internet era el paraíso de la libertad, del anonimato, la anarquía, el autogobierno. Parecía que habíamos encontrado un lugar para informarnos, comunicarnos, denunciar, organizarnos sin intromisiones. Los poderes se llegaron a poner nerviosos ante algo que ni comprendían, ni entendían y que no veían cómo lo podrían controlar. Pero poco a poco, mediante leyes a su medida, contratación de grandes entendidos en tecnología y ensayos con la manipulación de las masas han logrado lo que parecía imposible. Tienen información sobre cualquier persona. Por dónde se mueve en todo momento, qué páginas visita, qué escribe, qué lee, qué aplicaciones utiliza, dónde vive, dónde trabaja, con quien se relacciona, qué fotografías hace… TODO.

Y eso no es lo peor. Han desarrollado métodos de manipulación de masas con los que consiguen cambiar nuestras ideas, nuestros principios, nuestra percepción de la realidad y el sentido de nuestro voto. Lo hemos visto hace poco con el escándalo de Facebook y Cambridge Analytica (enlace en inglés). ¿Qué podemos hacer ante este abuso? Nada que lo resuelva en su totalidad, pero si pequeñas acciones que al menos pongan algún palo entre sus ruedas. Como he dicho antes intentar huir de los servicios de las grandes multinacionales tecnológicas, usar redes sociales libres basadas en principios éticos (Diaspora, Mastodon), contrastar las noticias y la información que recibimos, leer varios medios de distinto perfil para hacerse una idea global mas ajustada a la realidad, usar software y servicios libres siempre que sea posible, no bajar la guardia, gestionar y guardar tu propia información en tus equipos, no en los de otros. Colabora con los proyectos libres, ya sea económicamente si está dentro de tus posiblidades o difundiendo, documentando, traduciendo, etc… Si puedes móntate tu nube en tu casa, en algún equipo tuyo gestionado con software libre. Es cierto que a veces es un poco engorroso y que lleva su tiempo pero créeme. Si se hace bien vale la pena.

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